Banderas azules: qué significan, quién las otorga y qué efectos tienen sobre las playas españolas

1 month ago 25

Una de cada siete banderas azules en el mundo está en España. En total, en 2021 se han concedido 615 distintivos a las playas españolas. Nuestro país lidera el podio internacional de arenales con este distintivo -está presente en 47 países de 5 continentes- e incrementa anualmente el número de reconocimientos. Así, con respecto al último verano antes de la pandemia, el de 2019, se han concedido 49 banderas más a nuestras costas.

Pero, ¿en qué consiste realmente este distintivo?

¿Qué son las banderas azules?

El reconocimiento “Bandera Azul” se crea en Francia en 1985 por la Fundación Europea de Educación Ambiental (FEEE)  con el objetivo de destacar aquellas playas que “cumplen con una serie de criterios ambientales, educativos, de seguridad y accesibilidad”, según la propia organización. En España, la encargada de evaluar a los aspirantes y realizar las inspecciones es la Asociación de Educación Ambiental y del Consumidor (ADEAC).

Los criterios que las playas deben cumplir se dividen en cuatro grupos: información y educación ambiental, calidad del agua -basada en el cumplimiento de la Directiva europea de Calidad de Aguas de Baño-, gestión ambiental -en especial por lo que respecta a la Ley de Costas-, y seguridad y servicios.

El coste de este reconocimiento ronda los 400 euros por playa, una cantidad que en la mayoría de los casos costean las propias comunidades autónomas a través de “subvenciones nominativas, contratos menores o facturas”, según explican desde ADEAC. Baleares es una de las regiones donde los municipios son los encargados de hacerse cargo del pago. Así lo confirman desde el ayuntamiento de Sant Lluís (Menorca), a quien ADEAC liquidaba “algo más de 400 euros más IVA” por la bandera y los desplazamientos de los inspectores que revisan los arenales.

¿Un distintivo ambiental?

El doctor en Ecología Marina Rafael Sardà apunta que las banderas azules “aplican muy poco en lo que respecta a la naturalidad del entorno”, si no que “están más enfocadas en el servicio que se da a los usuarios, en la comodidad del bañista”. “Va bien para playas turísticas y de hecho se aplica, sobre todo, en entornos urbanos y semiurbanos”, apunta el experto, quien considera que “está dedicada sobre todo a los turoperadores, porque es un requisito para atraer el turismo internacional”.

En la misma línea se manifiesta Marta Pérez, profesora del departamento de Ecología y Ciencias Ambientales de la Universidad de Barcelona. La experta matiza el hecho de que las banderas azules atestigüen la calidad del agua de las playas, pues, en sus palabras, la directiva de Calidad de Aguas de Baño sólo asegura que ésta no tiene bacterias o no es residual, pero “no tiene en cuenta los ecosistemas marinos”. “Aunque lo vistan un poco en este sentido, no tiene mucho que ver con ecología y medioambiente. Me parece bien que exista esta distinción, pero que no lo confundan con la calidad ecológica del litoral marino”, concreta.

De hecho, esta calidad ecológica del ecosistema marino está regulada por otra directiva europea, conocida como Marco del Agua, según explica Pérez. “Esta norma vigila el buen estado del ecosistema de las aguas, no solo que no tenga basura o que esté transparente. Es una directiva de corte ambiental, mientras que la otra se creó desde un punto de vista más sanitario”, apostilla. 

Valencia, Galicia y Andalucía, las que más banderas tienen

La Comunidad Valenciana es la región que más banderas azules tenía en 2019 (135), un puesto que repite en 2021, con 137 playas reconocidas. Andalucía y Galicia le siguen en el ránking. En la región sureña, el último verano prepandemia se concedieron 79 banderas azules, 115 en 2021; mientras que Galicia obtuvo 107 en 2019 y 111 este año. En el otro extremo, las comunidades que menos banderas tienen son el País Vasco (5) y Cantabria (11).

Por provincias, Alicante lleva liderando la estadística desde hace años. En 2021, obtuvieron el distintivo 74 playas, 16 más que Pontevedra, la segunda clasificada. Guipúzcoa, por el contrario, no tiene ninguna bandera. “Donde más banderas hay cerca de las grandes ciudades, en áreas metropolitanas, donde se concentran los servicios públicos”, señala José Antonio Díaz, experto en Geografía y Turismo de la Universidad de Vigo. “Normalmente son arenales degradados, que han ido en regresión por la urbanización”, relata Díaz, quien hace referencia concretamente a Alicante, donde se priorizó la “política de sol y playa” ante la preservación de los espacios naturales, a su parecer.

Más banderas no significa más turismo

La bandera no es sinónimo de más visitantes y así lo demuestran los datos. La costa de Mallorca, la que más visitantes tuvo en el último verano sin pandemia (5.975.161, según el INE), es la séptima en la clasificación de zonas con banderas. Por su parte, el litoral de Alicante -la que más banderas (71) tuvo ese año-, recibió 2.233.828, quedando quinto en el ránking de costas más visitadas.

Algo parecido pasa con Tenerife, que pese a solo tener 9 banderas azules en 2019, se coló en el top 10 de turismo costero. Asimismo, A Coruña -con 38 banderas- es el cuarto litoral con menos visitantes.

“Las banderas azules son un reclamo turístico, pero no es el más interesante, ya que en la mayoría de los casos están en playas muy urbanas, que no son las más atractivas para el turista.  No son playas vírgenes, ocultas o idílicas porque uno de los requisitos es que sean accesibles”, explica Iván Velasco, geógrafo investigador del turismo y la recreación en áreas litorales.

Velasco remarca que desde los años 80 “el perfil del turista ha evolucionado mucho”. “El modelo tradicional de turismo pasivo de sol y playa, de irse quince días a un apartamento a no hacer nada ya no es el mayoritario. Ahora se busca mucho el turismo experiencial”, puntualiza el experto, para quien la bandera azul “puede considerarse un valor añadido para el destino, pero hoy en día no es un tractor turístico”.

No todos quieren una bandera azul

Viendo la lista de playas con bandera azul de 2021, se aprecian muchos municipios que añaden arenales a su listado o que entran por primera vez en este selecto club. No obstante, algunos otros desaparecen, pasando de tener 7 playas con este distintivo a ninguna, como en el caso de Boiro, en A Coruña (Galicia). “El año pasado rechazamos algunas por las exigencias que hay, no llegábamos a los requisitos económicos necesarios para mantenerlas”, señalan desde el consistorio, que decidió “garantizar” los servicios en todas las playas, sin priorizar unas sobre otras. “No hemos notado para nada una diferencia de afluencia entre playas con bandera o sin ella. Los turistas siguen viniendo independientemente de que tengan el distintivo o no”, subrayan.

Es el caso también de Sant Lluís, en Menorca, donde el año pasado les retiraron una bandera por no tener los baños públicos abiertos. “Los cerramos porque, debido a la situación sanitaria, no podíamos garantizar la desinfección constante que era necesaria”, explican desde el ayuntamiento. Ante la incertidumbre de si este año la operación se repetiría, se optó por no pedir el distintivo, aunque “todos los servicios que se ofrecían con la bandera se siguen brindando”.

Implicaciones políticas

Sin embargo, “perder” una bandera azul es un asunto peliagudo para los consistorios. “Forma parte de nuestro imaginario. Es una seña que refuerza al municipio, muchas veces también desde un punto de vista político”, explica Velasco, quien asume que para los alcaldes es “una valoración externa que te dice que lo estás haciendo bien en tu gestión municipal”.

Esto se refleja en lo experimentado por el ayuntamiento de Estepona (Málaga) tras la publicación del listado de banderas azules 2021, donde sus playas no aparecen. “Estepona no ha perdido sus banderas azules. Desde el año pasado, se decidió no participar de esta iniciativa de la asociación que las concede. Estepona sigue teniendo unas playas con calidad y servicios para el disfrute de todos”, señalaba el alcalde, José María García, en Twitter. No obstante, Díaz rompe una lanza en favor de las banderas azules. Por un lado, “pueden ayudar a generar beneficios para la población local”, sostiene el experto, quien ve en este reclamo la oportunidad de atraer trabajo y dinero. Además, Díaz ve en requisitos como los de accesibilidad la coyuntura perfecta para invertir en la preservación del medio.

Fuentes

Listado de playas con bandera azul 2021.Listado de playas con bandera azul 2019.Asociación de Educación Ambiental y del Consumidor (ADEAC)Ayuntamiento de Sant Lluís (Menorca).Ayuntamiento de Boiro (A Couña)Ayuntamiento de Estepona (Málaga).Rafael Sardà, doctor en Ecología Marina.Marta Pérez, profesora del departamento de Ecología y Ciencias Ambientales de la Universidad de Barcelona.José Antonio Díaz, experto en Geografía y Turismo de la Universidad de Vigo.Iván Velasco, geógrafo investigador del turismo y la recreación en áreas litorales.Estadística de viajeros por zonas turísticas entre mayo y septiembre de 2019 del INE.
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