De la ventilación en los hogares al ocio en exteriores: claves para disfrutar la Navidad con menos riesgo de contagio

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El pasado 24 de noviembre, el ministro de Sanidad, Salvador Illa, informó en rueda de prensa de que su ministerio está trabajando con las comunidades autónomas en un conjunto de recomendaciones para el periodo navideño, que nacerá fruto “del consenso” en el Consejo Interterritorial.

De momento, la estrategia “no definitiva” de las autoridades sanitarias da prioridad a las conocidas como «6M», una serie de medidas que hacen referencia a la mascarilla (uso de mascarilla todo el tiempo posible), manos (lavado de manos frecuente) y metros (mantener la distancia social).

Pero también a maximizar la ventilación y priorizar las actividades al aire libre (mantener las ventanas y puertas abiertas siempre que se posible y seguro hacerlo), minimizar número de contactos (preferiblemente siempre los mismos) y «me quedo en casa” si tengo síntomas, me han diagnosticado COVID-19 o he estado en contacto con un positivo.

A la espera de saber las recomendaciones definitivas del Ejecutivo y de los gobiernos autonómicos, desde Newtral.es hemos contactado con expertos para conocer cuáles son los puntos clave a tener en cuenta para celebrar las fiestas navideñas, pero con el menor riesgo de contagio.  

Respetar el límite de personas en las reuniones de Navidad

Las fiestas se podrán disfrutar con los seres queridos, pero respetando el límite de 6 personas no convivientes en las reuniones sociales y familiares. Un límite que podría variar en función de lo que propongan las comunidades autónomas. También es importante “que nos relacionemos, si es posible, solo con nuestro grupo de convivencia estable o con un grupo pequeño de personas”, explica a Newtral.es Jonay Ojeda, especialista en Medicina Preventiva y portavoz de la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria.

Este experto explica que el objetivo de estas medidas “no es solo disminuir el riesgo de infección, sino facilitar la labor de rastreo de contactos en el caso de que haya algún positivo”. El uso de mascarillas, la higiene de manos y la distancia social siguen siendo los elementos “básicos y más importantes” en materia de prevención individual, añade Ojeda.

Mercedes Jiménez, bioquímica del Centro de Investigaciones Biológicas Margarita Salas (CIB-CSIC), recuerda que estas medidas tienen que ser “complementarias”. El uso de mascarillas o el lavado de manos “no garantizan una protección suficiente contra el virus por separado”, como también advierte la Organización Mundial de la Salud.

Aunque las Navidades son de las fiestas que más invitan a la cercanía y a los abrazos entre familiares y amigos, Jiménez insiste en que lo mejor es “reducir el contacto físico y mantener la distancia social porque cuanto más lejos estemos entre nosotros, más difícil se lo ponemos al coronavirus”.

Un artículo publicado en The British Medical Journal, que analiza el impacto del distanciamiento físico teniendo en cuenta la tasa de incidencia de 149 países entre el 1 de enero y el 30 de mayo de 2020, indica que la implementación de cualquier intervención de distanciamiento físico se asoció con una reducción general de la incidencia de la COVID-19 del 13%. 

“Sé que es difícil y que llevamos meses con unas medidas que nos ahogan, pero esto también pasará. Y todo el esfuerzo que hagamos será beneficioso para nuestra salud y la de nuestra familia”, recuerda Jiménez.

Garantizar una buena ventilación si nos reunimos en interiores

El pasado 18 de noviembre, el Ministerio de Sanidad publicó un documento sobre el riesgo de transmisión de COVID-19 a través de aerosoles, finas partículas respiratorias que pueden contener coronavirus y que, tras ser exhaladas, “pueden quedar suspendidas en el aire por un tiempo elevado”, según el informe.

Las personas con COVID-19, muchas de las cuales no presentan síntomas, “liberan miles de aerosoles cargados de virus y muchas menos gotitas al respirar y hablar”, señalan seis profesores de facultades de Ingeniería, Física y Medicina de EE.UU. en una carta publicada en Science, pidiendo a los gobiernos más atención a esta forma de propagación. 

Para limitar el contagio por esta vía aérea, la investigadora Teresa Cuerdo (Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Torroja-CSIC), informa a Newtral.es “que lo más recomendable es reunirse en exteriores”. Si esto no es posible, la ventilación es “crucial” para “expulsar fuera de casa los posibles aerosoles que haya en los espacios cerrados”.

Una de las maneras más adecuadas para hacerlo es la ventilación cruzada, es decir, abrir ventanas a un lado y a otro de la sala y que den al patio o a la calle, para que se genere “una corriente que vaya desde el exterior al exterior”.

“Ya se sabe que en Navidad hace frío, así que tendremos que llevar más ropa de abrigo en interiores o recurrir a la calefacción de los hogares”, señala Cuerdo, quien explica que “lo mejor es la calefacción centralizada o los radiadores que no emiten aire caliente”. Pero en el caso de que utilicemos “bombas de calor que expulsan aire, tenemos que intentar que apunten hacia el suelo, para que ese aire que no disperse los posibles aerosoles que haya en la casa”.

La experta también recuerda que “no hay que poner a las personas mayores o en riesgo justo en las corrientes de aire frío que entra por las ventanas para que no enfermen”. Otra tecnología que puede ayudar en la ventilación de la casa son los purificadores de aire con filtro EPA, “que deberán colocarse en el centro de la estancia donde estemos reunidos y a la misma altura que nuestra nariz y boca, que es por donde expulsamos los aerosoles”. 

Otra opción que recomienda la investigadora, experta en ventilación de interiores, son los medidores de CO2. “Estos aparatos son útiles porque así no necesitas tener las ventanas abiertas constantemente, solo cuando se superen ciertos niveles de concentración de CO2 en el aire”.

Extremar el cuidado si nos reunimos con personas de riesgo (y llevar mascarilla)

Los expertos recuerdan que no deben acudir a ninguna reunión familiar o social aquellas personas diagnosticadas con COVID-19 y que aún están en periodo de transmisibilidad; tampoco las que tengan síntomas compatibles; las que están esperando los resultados de la prueba diagnóstica; o si pueden haber estado expuestas a alguien con coronavirus en los últimos 14 días.

Asimismo, en el caso de las reuniones con personas mayores o de riesgo, hay que “tomar aún más precauciones”, explica Ojeda. Por ejemplo, “aunque puede resultar extraño o incómodo llevar mascarillas en interiores, es una medida útil para minimizar riesgos”. “Incluso durante las comidas y cenas de Navidad sería aconsejable solo quitarse la mascarilla antes de comer”, precisa. 

Además de recomendar el uso de mascarillas homologadas, el Ministerio de Sanidad hace hincapié en la necesidad de llevarla bien colocada (cubriendo nariz, boca y barbilla) y de lavarse las manos antes de tocarla. También hay que cambiar las mascarillas desechables cada 4 horas o si se estropean o se mojan o lavar periódicamente las reutilizables.

Jiménez opina que “si vamos a ver a los abuelos, no es mala idea aislarnos lo máximo posible los 15 días previos a la visita para garantizar que el riesgo de infección sea bajo”. La investigadora es consciente de que esto no siempre es posible. “Hay personas que tienen que ir a trabajar presencialmente o coger el transporte público a diario, por lo que solo supone una opción para aquellos que puedan quedarse en casa”.

Solo los viajes necesarios y con mascarilla

Las Navidades son fechas de visitas y reencuentros. Pero la recomendación general de Sanidad, a la espera de que se comuniquen las medidas aplicables para esas fechas y sepamos si será posible el desplazamiento entre CCAA,es evitar los viajes que no sean imprescindibles o viajar de forma segura, cumpliendo las recomendaciones de uso de mascarillas, lavado de manos y distancia social.

“Si viajamos en coche lo debemos hacer solo con convivientes. Si cumplimos con esa recomendación, el riesgo entonces estaría en las paradas que hacemos en los trayectos largos. Lo mejor sería parar en zonas al aire libre para descansar”, apunta Cuerdo.

“En el caso de los autobuses, sería recomendable tener alguna ventanilla abierta para que el espacio esté ventilado, siempre que sea posible y el conductor lo permita; mientras que en otros transportes como trenes o metro hay que ajustarse muy bien la mascarilla y guardar la distancia con los otros pasajeros”, añade.

En el transporte público el riesgo de contagio no solo depende de la responsabilidad individual, sino también de las medidas que se adopten desde las instituciones para evitar las aglomeraciones, indica la investigadora.  

A partir del 23 de noviembre también es obligatorio presentar una PCR negativa, realizada en las 72 horas previas, al llegar a España por vía marítima o aérea desde países o zonas de riesgo. Pero no existe esta obligación si el movimiento es dentro del territorio nacional. 

Compras navideñas: evitar las horas punta y las aglomeraciones

Según se acerca la Navidad, los supermercados se llenan cada año de personas que acuden a comprar los regalos o los alimentos para las fiestas. “Este 2020 lo más importante es huir de las aglomeraciones y los espacios concurridos y mal ventilados. Lo mejor es evitar las horas punta y los días en los que pueda ir más gente”, señala Ojeda.

Plaza Mayor en Navidad | Jose Ignacio Soto | Shutterstock

Para Cuerdo, “las compras que vayamos a hacer en las grandes superficies también las podemos hacer online, desde casa”. No obstante, la investigadora señala que los comercios locales y de proximidad, a los que suelen acudir menos personas, también son una buena opción. 

“Estos locales son más pequeños y tienen menos aforo, por lo que es recomendable ir entre semana o en horas en las que haya menos movimiento de gente. Además, así no perjudicamos al pequeño comercio con las compras online”, añade.  

Actividades de ocio sí, pero en exteriores y con distancia social

El confinamiento nocturno se alargará durante todas las Navidades, aunque está previsto que en Nochebuena y Nochevieja se extienda ligeramente el toque de queda de 1:00 a 6:00 horas. Aunque el horario definitivo dependerá del acuerdo del Consejo Interritorial y de lo que propongan las comunidades autónomas.. 

Los eventos como la Cabalgata de Reyes, donde hay una gran concentración de gente, suponen situaciones de «elevado riesgo» de transmisión, por lo que todavía se desconoce si se celebrarán en algunas ciudades o si se adoptarán restricciones que limiten su aforo.

Respecto a las instalaciones de Belenes o conciertos navideños, Cuerdo opina que “en este caso no solo entra en juego la responsabilidad individual. Una vez más, el riesgo de contagio depende de las medidas que se adopten desde las administraciones para garantizar la distancia de seguridad entre los asistentes”.

Ojeda señala que en el caso de las reuniones en bares o restaurantes, “lo más conveniente es acudir a terrazas o espacios que estén ventilados y tratar de no juntarse con mucha gente”. “Aunque sean familiares, sigue existiendo mayor riesgo de contagio que si nos juntamos solo con convivientes”, subraya. 

El experto también advierte que, si se celebran fiestas, estas tienen que ser “a pequeña escala, respetando el límite de personas”. Además, recuerda que “cantar y hablar muy alto aumentan el riesgo de propagar el virus de las personas con COVID-19”.

Los especialistas reconocen que estas medidas pueden ser “muy difíciles” para algunas familias en estas fechas, pero lo más importante, señalan, es “priorizar la salud y prevenir las infecciones para que la pandemia acabe lo antes posible”.

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