El bulo que dice que el SARS-CoV-2 no existe porque lo indica una respuesta a una petición de transparencia: existe amplia literatura científica que confirma su existencia

1 month ago 34

Nos habéis preguntado por un vídeo que está circulando en redes como Telegram, Twitter e Instagram, y que presenta a una persona hablando de una petición de transparencia supuestamente presentada ante las autoridades sanitarias británicas. La respuesta a esta petición, dice ella, es la “primera prueba científica que tenemos en Europa de que este virus [el SARS-CoV-2, el virus que causa la COVID-19] no existe”. Afirma, además, que la institución que facilita esta resolución responde que “no tiene ninguna información sobre el aislamiento del SARS-CoV-2” [prepararlo en un cultivo], a lo que ella añade: “En otras palabras, no existe”.

Sin embargo, una respuesta a una petición de transparencia no es una “prueba científica” para validar tal afirmación o cualquier otro contenido publicado en una revista científica. Existen multitud de pruebas científicas sobre el SARS-CoV-2 y su existencia, como artículos científicos publicados en revistas revisadas por pares, imágenes, secuencias de su código genético y cultivos en laboratorios de bioseguridad de nivel 3, en los que se puede cultivar y aislar este virus. La respuesta de un organismo público a una petición de transparencia (también conocidas como solicitudes de acceso a la información pública), sin embargo, es un documento que no atiende a los mismos criterios que los creados por la comunidad científica.

No hemos podido confirmar si la petición de transparencia de la que habla la protagonista del vídeo es real y dice tal cosa. Ahora bien, sí hemos encontrado otras peticiones de transparencia británicas donde una institución ‘X’ dice no disponer de documentos o registros propios sobre el aislamiento del SARS-CoV-2. Pero a diferencia de la que se habla en el vídeo, estas sí aportan otros estudios científicos, enlaces o sugieren hacer una búsqueda en internet sobre el tema. 

Pruebas científicas de que el SARS-CoV-2 existe

Una de las narrativas promovidas por perfiles desinformadores durante la pandemia es que el coronavirus SARS-CoV-2 no existe —que ya hemos desmentido en Maldita.es—. De hecho, en España se siguió la misma estrategia para intentar promover este bulo: usar una resolución del Ministerio de Sanidad a una petición de transparencia en la que este organismo indicaba “no disponer de cultivo para ensayos” ni tener un registro de los laboratorios con capacidad de cultivo y aislamiento.

Pero hay multitud de evidencias científicas que confirman la existencia del SARS-CoV-2, además, desde enero de 2020. Un estudio científico publicado en la revista Nature en febrero de 2020 identifica y caracteriza lo que en ese momento era un nuevo tipo de coronavirus que recibía el nombre de 2019-nCov. 

El equipo tomó muestras de fluidos de pacientes que presentaban síndrome respiratorio agudo en Wuhan (China) y encontraron rastros genéticos de un coronavirus que compartía el 79,6% de su secuencia con otros coronavirus que tenían capacidad de infectar a humanos. Otro trabajo, también publicado en Nature en febrero de 2020, logró secuenciar el ARN del virus a partir de las muestras de un trabajador de un mercado de Wuhan que había desarrollado síntomas de neumonía, donde se encontró una cepa de ARN de la familia de los virus Coronaviridae.

En este repositorio de imágenes científicas se pueden encontrar imágenes del SARS-CoV-2 tomadas con diferentes técnicas de microscopio electrónico, tanto de partículas en solitario, en grupo o infectando tejidos humanos, con su fuente correspondiente. También hay ilustraciones científicas de este coronavirus. Por ejemplo, este otro artículo, publicado en febrero de 2021 en la revista Nature, incluye imágenes tomadas por microscopio electrónico de este y otros coronavirus anteriores.

El SARS-CoV-2 también forma parte del catálogo del Instituto Estadounidense de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAD), que recopila y pone a disposición de equipos de investigación cultivos, cepas, bacterias, herramientas, protocolos y productos para estudiar enfermedades y sus patógenos. Además, existe información sobre cómo se ha logrado aislar este virus en laboratorios de Estados Unidos, en España, en Australia, en India y en otros lugares del mundo.

Más allá de las investigaciones sobre el SARS-CoV-2 original —el detectado al inicio de la pandemia, antes de la aparición de variantes de preocupación en 2020—, también hay información disponible de la secuencia genética de las variantes que se han desarrollado a partir de él. Además, en esta web de los Institutos de Salud de Estados Unidos se recogen ensayos clínicos, secuencias de ARN y literatura científica genérica.

Origen del contenido 

La persona que habla en el vídeo es Gemma O’Doherty, según han identificado otras organizaciones de verificación como Mala Espina Check, Reuters Fact Check o Australian Associated Press, todos miembros, al igual que Maldita.es, de la International Fact-Checking Network (IFCN). En Maldita.es desmentimos en marzo de 2020 un contenido que ella difundió en sus redes, con el que buscaba criminalizar a migrantes, afirmando que las acciones recogidas en un vídeo filmado en Costa de Marfil habían acontecido en Europa.

Aunque el vídeo ha empezado a difundirse en español en noviembre de 2022, su origen data de noviembre de 2020, como comprobó Reuters Fact Check en su verificación. Existe una versión de 12 minutos subida a la plataforma Odysee con fecha del 2 de noviembre de 2020, y está grabado junto a la sede del Departamento de Salud de Irlanda. 

En un momento determinado del vídeo, O’Doherty muestra un papel con el logotipo del Departamento de Salud y Asistencia Social de Reino Unido que, según ella, es una petición de transparencia. En dicho documento, siempre según la versión de la protagonista, un ciudadano británico solicitaba al Departamento “pruebas científicas de la existencia de un virus llamado SARS-CoV-2”, a lo que la autoridad respondió que “no tenía ninguna información sobre el aislamiento del SARS-Cov-2”.

Fragmento del vídeo en el que aparece la supuesta petición de transparencia al Departamento de Salud y Asistencia Social de Reino Unido.

En Maldita.es no hemos podido confirmar si dicha petición de transparencia es real y/o incluye una respuesta como la que indica O’Doherty en el vídeo. Sin embargo, sí que existe registro de peticiones de transparencia similares, en las que instituciones británicas contestan de forma parecida. En ninguna de ellas se indica o se aportan pruebas científicas de que el SARS-CoV-2 no existe.

Peticiones de transparencia a instituciones de Reino Unido similares

Existe una petición del 2 de noviembre de 2020 —misma fecha que la publicación del vídeo en Odysee— realizada a través de WhatDoTheyKnow.com, una web que ayuda a la ciudadanía a remitir peticiones de transparencia a instituciones británicas. En ella, una persona solicitaba al Departamento de Salud y Asistencia Social de Reino Unido “una lista completa y exacta de los registros que describiesen el aislamiento del virus SARS-CoV-2” y que se encontrasen “en su oficina o bajo su autoridad”.

A dicha petición, el departamento respondió que la Ley de Libertad de Información (la que regula las peticiones de transparencia en Reino Unido) “sólo es aplicable a información registrada en papel o en archivos electrónicos”. “Como su petición solicitaba información en general y una opinión, en lugar de solicitar información o documentación registrada, no entra en las disposiciones de la Ley”, argumentaba. Es decir, que el Departamento de Salud estaría respondiendo que la información solicitada no era susceptible de pedirse vía transparencia, no que el SARS-CoV-2 no exista.

Otra petición de transparencia con fecha del 20 de agosto de 2020 solicitaba a la Agencia de Salud Pública de Inglaterra “todos los registros en posesión, custodia o control” que describiesen “el aislamiento del SARS-CoV-2”. A esto, la agencia respondía que “no disponía de información en la forma sugerida por esta solicitud”, pero remitía tres enlaces que, sugería, podían resultar de interés para el solicitante: una guía sobre cómo tomar muestras de COVID-19, un documento sobre diferentes tipos de tests de COVID-19 y cómo emplearlos y un artículo científico publicado en la revista europea de epidemiología Eurosurveillance sobre aislamiento de muestras del coronavirus.

Dos peticiones de transparencia idénticas, remitidas al Departamento de Salud y Asistencia Social y al Cabinet Office (la oficina de coordinación del gabinete del Reino Unido) solicitaban, entre otras cosas, una imagen tomada con microscopio electrónico de un SARS-CoV-2, el nombre del artículo revisado por pares en el que apareciese una ilustración del virus, además de toda su información genética descrita al completo, y otro artículo revisado por pares que mostrase “pruebas inequívocas” de que este coronavirus es la causa de la COVID-19.

Por una parte, el Departamento de Salud indicó que no disponían de la información que se solicitaba en esa petición porque “no eran la autoridad apropiada para contactar sobre este asunto”. Indicaron, eso sí, que la entidad que podría tener dicha información era la Oficina del Gobierno para la Ciencia. Por otra, el Cabinet Office indicó que no tenían en su propiedad la información solicitada y que quizá la Agencia de Salud Pública de Inglaterra podría ayudar con su consulta.

Posterior a la fecha de publicación del vídeo —2 de noviembre de 2020— instituciones británicas respondieron a nuevas peticiones de transparencia sobre la existencia del SARS-CoV-2.

Uno de los ejemplos es esta respuesta de la Agencia Reguladora de Medicamentos y Productos Sanitarios (MHRA, siglas en inglés) del 24 de marzo de 2021, donde indicaba que no tenía información sobre el aislamiento del coronavirus, pero que la literatura científica que respalda la respuesta del Gobierno británico ante la COVID-19 está disponible en la web del Grupo Consultivo Científico para Emergencias (SAGE, siglas en inglés). El MHRA respondió de la misma forma a otra petición de transparencia realizada el 27 de agosto de 2021.

Una petición de transparencia del 28 de abril de 2021 solicitaba al MHRA documentos revisados por pares que identificasen al SARS-CoV-2. En esta ocasión, el MHRA aclaró que no tenía en su propiedad esta información pero que, si el solicitante buscaba la frase ‘identificar sars-cov-2 virus’ en un motor de búsqueda de internet, encontraría enlaces a artículos científicos revisados por pares. Como ejemplo de esto, la propia petición de transparencia incluía un enlace a un metaanálisis sobre PCR y COVID-19.

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