En la Casa Rosada parece que solo se piensa en cómo perjudicar la vida de los trabajadores. Ahora, para evitar que se dilate la definición sobre la consticionalidad de la reforma laboral, prácticamente suspendida por una cautelar que motorizó la CGT, el gobierno libertario se lanzó sobre el recurso del per saltum para que sean los supremos los que resuelvan la presentación sindical que tiene hoy frenados 82 artículos de la dañina norma.