VÍDEO I Los jóvenes, más de una década sumidos en la precariedad y perdidos entre dos crisis

1 month ago 23

precariedad laboral

El Banco de España alertó hace unas semanas que la pandemia ha empeorado las condiciones laborales de los jóvenes conduciéndolas a la precariedad laboral. Unas condiciones ya muy precarias de por sí: paro, sueldos bajos, temporalidad… 

Joffre López Oller, sociólogo y coautor del Observatorio de Emancipación del Consejo de la Juventud en España asegura “la gente joven sufrió con más intensidad el descalabro de la COVID19”.

“Sus contratos temporales no se renovaron, fue uno de los colectivos que más incidencia tuvo en las coberturas del ERTE, y eso también es indicativo del tipo de trabajo que tenían. Y cuando pasó la época más dura, hasta junio, hemos visto que esta recuperación entre la gente joven ha sido mucho más lenta, si es que se ha dado”, recuerda. 

María vive en La Línea de la Concepción (Cádiz) y  tiene 26 años. Estudió Psicología y su primer contrato fue hace un año y solamente de 9 meses. “Cuando se me terminó no me dio ni para el paro”, dice. A lo largo de su vida laboral ha tenido trabajos “sin contrato y sin ningún tipo de seguro”. 

Adrià Junyent Martínez es el vicepresidente del Consejo de la Juventud en España. “Esto genera un entorno de precariedad en el que estamos sumidos desde hace una década pero que se ha agravado por la pandemia”, asegura. 

España es el país de la UE con más paro juvenil. Y los que tienen trabajo, reina la temporalidad. Según el informe juventud y mercado laboral (2020) del Ministerio de Trabajo, la tasa de temporalidad entre los jóvenes se sitúa en el 67,5%. Desde 2007 acumula un incremento de 5,5 puntos porcentuales. 

Y sumado a los trabajos temporales, los bajos salarios. Según el Instituto Nacional de Estadística, la media es de casi 1.200 euros mensuales brutos hasta los 24 años, y poco más de 1.600 brutos hasta los 34. 

“Además, estos datos de salarios teniendo en cuenta que recibes el salario durante todo un mes, pero muchos contratos son por días, semanas… Imagínate la suerte en comillas  de una persona joven para acumular un trabajo los 365 días del año”, insiste Joffre López Oller, sociólogo y coautor del Observatorio de Emancipación del Consejo de la Juventud en España. 

“Según nuestro último observatorio”, dice Adrià Junyent Martínez, vicepresidente del Consejo de la Juventud en España, “el salario neto medio mensual de los jóvenes de 973 euros al mes”, puntualiza. 

Y esto se traduce en lo personal. Y más concretamente, en la vivienda. ¿Cómo se puede soportar un alquiler o una hipoteca con esos sueldos? España está año tras año por encima de la media europea en porcentaje de jóvenes que todavía viven con sus padres. 

“Tendríamos que pagar, de media, el 93% de nuestro salario para pagar un alquiler”, explica  Adrià Junyent Martínez. “A nivel de la hipoteca, un joven en España debería cobrar 1.800 euros de media para poder permitirse una. Y eso sin contar que antes tiene que ahorrar mucho dinero para una entrada”, dice. 

“La pregunta de cuándo creo que podré comprar una casa me resulta muy curiosa porque hace relativamente poco estuve hablando con mi pareja. Pensamos que estamos invirtiendo un dinero en pagar un alquiler que no va a nada, cuando podríamos estar pagando lo mismo o menos en una propiedad”, dice María (26 años) titulada en Psicología y viviendo en La Línea de la Concepción (Cádiz). 

“Sin embargo, la dificultad está en que, debido a nuestra situación de contratos temporales, no es nada fácil conseguir una hipoteca. Y si no aceptas coger los contratos temporales no te vuelven a llamar. Tienes que aceptar seguir con ese tipo de vida laboral sabiendo que vas a sacrificar, por ejemplo, el hecho de no comprar nunca una casa”, describe María. 

2008 fue el “pistoletazo de salida” de la precariedad laboral crónica  

La crisis financiera de 2008 incentivó la precariedad laboral y afectó especialmente al “segmento precario y más inestable” de la generación de jóvenes incorporados ya en el mercado laboral, recuerda Joan Miquel Verd, doctor en Sociología por la Universidad Autónoma de Barcelona. Un segmento que, además, sigue “sufriendo aún” esas consecuencias.  

“El 2008 fue el punto de salida porque el punto más duro fue el año 2013 y finales de 2012. Con lo cual, estos problemas que ya se aventuraron en 2008 (el aumento del paro, bajada de la ocupación, destrucción de empleo) solo fue el comienzo”, insiste Joffre López Oller, sociólogo y coautor del Observatorio de Emancipación del Consejo de la Juventud en España. “Estuvimos como cuatro o cinco años en plena destrucción de empleo sobre todo entre la gente joven por los factores que hemos dicho antes”, asegura. 

Así lo resume también Adrià Junyent Martínez, vicepresidente del Consejo de la Juventud en España: “En 2008, las personas jóvenes ya sufrimos los efectos de la primera crisis financiera porque fuimos especialmente golpeados. Al tener contratos temporales y con menos antigüedad, nos fuimos mayoritariamente a la calle. Y aún no nos habíamos recuperado al 100% de esos efectos”. 

Fue una crisis, como también asegura Joan Miquel Verd, que creó precariedad laboral en todos los sectores “pero no con todos los perfiles se destruyó el mismo nivel de empleo. Los datos muestran que se ha destruido empleo, sobre todo, en las personas jóvenes, también en esta crisis”. 

Atendiendo a los datos, según el informe juventud y mercado laboral (2020) del Ministerio de Trabajo, la tasa de empleo de los jóvenes entre 16 y 24 años ha caído del 41,9% en 2007 al 23,2% a finales de 2019. 

Además, según ese mismo informe, la tasa de empleo cae en todos los niveles de estudios. En 2007, la tasa de empleo de los jóvenes (16 a 24 años) con estudios altos estaba en el 57,5% y a principios de 2020  bajó hasta el 53,1%. Lo mismo ocurre con los jóvenes de 16 a 29 años. La tasa de empleo ha bajado del 74,4% en 2007 al 66,7% a principios de 2020. 

“Cuando decimos, por ejemplo, que la tasa de paro de la población con estudios superiores es menor, no significa que el empleo que consigan esté acorde con su nivel de estudios”, asegura Joffre López Oller, sociólogo y coautor del Observatorio de Emancipación del Consejo de la Juventud en España. 

“Los lemas del 15M siguen siendo válidos hoy en día”

Miles de jóvenes salieron a la calle el 15 de mayo de 2011, junto a otros sectores de la población, pidiendo, entre otras cosas, trabajo y sueldos dignos. “Yo estuve en el 15-M y hemos visto cómo, desde ese momento hasta hoy, no se ha avanzado en las reivindicaciones laborales que hacíamos”, explica Adrià Junyent Martínez, vicepresidente del Consejo de la Juventud en España. 

“Si miramos los datos, podemos decir que realmente la situación está hasta peor que entonces”, resume Joffre López Oller, sociólogo y coautor del Observatorio de Emancipación del Consejo de la Juventud en España. 

En esa misma línea insiste Adrià Junyent Martínez: “Los lemas de aquella época, como podrían ser juventud sin futuro, siguen siendo válidos para la actualidad”. 

Y la explicación a la precariedad laboral y viral de los jóvenes, resume Joffre López Oller, es que “no ha habido una política estructural de juventud en España, por lo que en momentos de crisis ese déficit se vislumbra más. Al final, una persona joven, para salir adelante con su vida, depende de sus recursos pero también de los de su familia. No puede contar con que haya un parque de viviendas público, o empleos que faciliten la emancipación. Todo eso no ha existido”.

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